Atemperado
Es un proceso fácil y simple, fundamental para la textura del chocolate y su sabor final. Atemperar el chocolate es subir la temperatura a la que se está derritiendo, bajarla y volverla a subir, porque el chocolate está conformado por cristales que se derriten a temperaturas diferentes. Cuando fundes el chocolate al baño de María, el calor une estos cristales, y así, consigues una mejor apariencia, brillo y “snap” (sonido que hace el chocolate al romperse). Las coberturas de leche y blanca de Nacional de Chocolates no necesitan atemperarse.
Abrillantar
Pintar los pasteles con un pincel mojado en huevo batido para que tengan brillo.
Adobar
Poner en un recipiente un adobo de vino, vinagre, aceite, hierbas aromáticas y sal para que las carnes se ablanden y se conserven mejor.